Las Marionetas del Titiritero

7/15/2018

Reseña Técnica Se mi luz: El Preludio



Sinopsis:

Olivia Weist es una joven escritora de cuentos infantiles a la que un día ordenan abruptamente cambiar de género literario.


Ivan S. Edwards es, entre otras muchas cosas, un sexi mecánico con demasiados demonios internos que se cruza por casualidad con Olivia.

Connor Edwards es del tipo de personas al que acudes cuando las cosas comienzan a ir mal. Es motero, medio hermano por parte de madre de Ivan y su hombre de confianza.

Hayley (Haley) Harris es la mejor amiga de Olivia, una chica alocada con el temperamento de una diva que sufrió acoso en el colegio por su sobrepeso y en el instituto por su dislexia.

Las vidas de estos cuatros jóvenes estaban predestinadas a cruzarse. Personas muy diferentes entre sí, pero con algo en común. Ven y descúbrelo.





Aviso a navegantes:

Ésta historia es la primera parte de la trilogía "El Titiritero" disponible en Amazon.
No es apta para personas sensibles e impresionables por el contenido cargado de violencia explícita, sexo duro (consentido, eso sí) y un lenguaje bastante malsonante adecuado al ambiente en que se desarrolla la historia que podría herir la sensibilidad sobre todo de los lectores hispanoamericanos acostumbrados a un lenguaje mucho más moderado por los censores.



¿De qué va la novela?

Pues, el argumento parte de la base de que Olivia Weist, una joven escritora que crece en un hogar inestable, debe cambiar de género por imperativo de su editora.

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Olivia (Livi), que se queda sin familia siendo adolescente, se enfrenta a la disyuntiva de buscarse otro trabajo o adentrarse en un mundo totalmente desconocido para ella. Y, como la chica es escritora se plantea el reto de escribir sobre algo que se sale de su zona de confort. 


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El culpable de que tome ésta decisión se llama Ivan S. Edwards, un hombre ocho años mayor que ella. Se nos presenta como un simple mecánico, amante de los deportes de riesgo apadrinado por un misterioso personaje al que se le conoce como "El Señor Stark" o "El Titiritero". Ivan sufre fuertes episodios de ansiedad debido a un pasado en donde ha visto morir a gente muy amada para él sin poder hacer nada para evitarlo. Literalmente, se lo comen los remordimientos.

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Debido a la infancia y a las experiencias negativas que ha tenido en Se mi luz: El Preludio solo confía en una persona, su medio hermano Connor "Hawk" Edwards, customizador y presidente de los Rangers Mc de Nevada. Los hermanos Edwards al principio de la historia mantienen una relación estrecha casi enfermiza en la que incluso comparten mujeres. Y esto se debe a que siendo un niño el padre de su hermano mayor casi le mata tras asesinar a la madre de ambos. Servicios Sociales interviene de oficio y les separan hasta un par de años después que se reencuentran mientras Ivan cumple condena en el correccional.

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Hayley (Haley o Hal) Harris es la mejor amiga de Livi. Se conocieron en el jardín de infancia y se hicieron inseparables. Eran además vecinas. Los Harris solían acoger a Livi cuando la madre la mandaba con ellos para evitar que fuera testigo de los malos tratos del padre, un ludópata borracho. Hayley tuvo un hermano mayor, Andy, que fallece por leucemia.

Tanto Hayley como Olivia padecen acoso durante buena parte de la primaria. En el caso de Hayley por su sobrepeso y su dislexia. En el caso de Olivia por su estatura y el color rojo fuego de su cabello.

Así, sin comerlo, ni beberlo las dos acaban dentro del mundo de una tribu urbana poco conocida como es la de los moteros 1%. 




¿Qué te vas a encontrar en la novela?

Empiezo contándote lo que no vas a encontrar jeje...

— No hay tipos ricos que sacan a la protagonista de la pobreza convirtiéndolas en "Cenicientas" modernas.

— No hay una historia rosita cargada de clichés en la que "chico conoce chica y vivieron felices para siempre". Al menos no hay final "rosa" en Se mi luz: El Preludio... Es una trilogía...

— El protagonista no es el típico mujeriego parrandero que se postra de rodillas ante la protagonista con un chasquido de sus dedos.

Es decir, y sin desmerecer a los grandes dramaturgos latinoamericanos, no te vas a encontrar un culebrón versión libro.

Lo que te vas a encontrar es: 

— Una historia narrada desde varios puntos de vista (a veces hasta seis), eso no quiere decir que tengamos seis protagonistas, es solo que le aportan más matices a la trama.

— La historia está narrada desde el punto de vista del propio personaje o desde el punto de vista de otro que cuente la historia en ese momento. Para lograr que os adentréis dentro de la psique de éste.

— La trama se desarrolla muy rápido, con una montaña rusa de emociones, toques de humor y situaciones en ocasiones absurdas (no os preocupéis, todo eso es a propósito).

— No se dan doscientas mil vueltas para que conozcas al personaje y la trama. Estamos ante una trilogía que se desprende de todo lo que sobra, y lo que sobra a veces es una descripción muy detallada, por ejemplo: Le sonó el despertador como cada mañana a las seis, se metió a la ducha tras hacer su cama y elegir su ropa, una vez arreglada bajó a desayunar... Jolines, nos levantamos todos los días con el pitido de un despertador, solemos ducharnos y desayunar (¿de verdad necesitáis que os cuente capítulo a capítulo eso?).

— El lenguaje es claro y conciso. Adaptado a cada personaje: La escritora, de Olivia Weist, mantiene cierto decoro lingüístico y los moteros hablan con su jerga típica ("coñito", "tetitas", "nenita", "culo rico"). Nada de palabras melifluas, ni descripciones interminables que te den ganas de tirarte por la ventana.

— A lo largo de la historia se ve esa doble vida que intenta mantener el personaje principal y del que al principio la protagonista es espectadora... Aunque no lo parece porque son pocas las que lo han comprendido, es la protagonista femenina la que está presentando a los otros personajes, de ahí que resulte tan ñoña y plana.

Pero todo eso cambia justo hacia el final del libro en el que la chica descubre algo que la hace poner pie en polvorosa.







Conclusión:

Si eres amante de otro tipo de romances, te pido que no pierdas el tiempo con éste porque vas a sufrir y a odiarme mucho (ya cuento con ello ♥).

Se mi luz: El Preludio no ensalza el maltrato a la mujer, ni que se le cosifique, ni degrade. Es para lectores que juegan en otra liga.

Es una novela que no le va a gustar a todo el mundo porque tiene pasajes demasiado impactantes en el que los personajes son terriblemente sinceros en cuanto a sentimientos. El lenguaje es muy malsonante (repito que son moteros, motoristas, motoqueros). Las escenas de sexo (pocas, pero las hay) son explícitas y muy detalladas.

Está pensada para corazones fuertes a los que no les asuste despeinarse con un poco de diversión.





Nota de la autora:

Soy una persona que considera que hombres y mujeres son iguales en cuanto a derechos, deberes y ante la ley. Ni el hombre es mejor. Ni la mujer es superior. Desde el punto de vista biológico se complementan. Desde el punto de vista social, a no ser que vivan en países tradicionalmente represivos con la mujer, ambos tienen los mismos deberes y derechos.

No apoyo ninguna clase de maltrato entre personas ni a los animales. Que quede claro.




Y hasta aquí la reseña de Se mi luz: El Preludio.


Mañana os subo la de la segunda parte que se titula "Oscuridad".

Podéis seguirme en Facebook, en Litnet y en Wattpad (sí, voy a volver).

Un saludo. 

Y recordad que no le pongo un puñal a nadie para que lea ni me diga que le gustan mis historias ☺



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